Este paquete no es una auditoría puntual ni una guía de instalación. Es el acompañamiento que sigue a la primera intervención: revisar cómo se comporta la envolvente después de los trabajos, comparar las lecturas iniciales con las nuevas y ajustar detalles que solo aparecen con el uso real de la vivienda.
La diferencia con otros servicios está en la continuidad. No entregamos un informe y nos despedimos; volvemos a las semanas para medir de nuevo, verificar que las aberturas mantengan la estanqueidad y que la ventilación cruzada no haya perdido efectividad por algún cambio en el mobiliario o en las costumbres de los ocupantes. Es un ciclo de verificación pensado para quien quiere certezas, no promesas.